De Lebenskünstler y otros episodios artísticos…

Uno de los motivos por que me encanta Berlín, es el aire artístico que se respira en esta ciudad. Quizás es la ciudad de Europa que más artistas reúne por metro cuadrado. Desde luego hay muchos artistas de la vida “Lebenskünstler” en esta ciudad.
La semana pasada inauguraron la 4. Bienal de Berlín para arte contemporáneo. Inspirada en el libro de John Steinbeck “De ratones y hombres” la exposición que se extiende por toda la Auguststrasse en Mitte, quiere según el folleto, “reflejar sobre la conditio humana en el campo de fuerza entre el miedo y la sumisión, entre el malestar y la revelación…”
Tenía poco tiempo, así que vi solamente la exposición en las Kunstwerke y las instalaciones en el Garnisionsfriedhof (el antiguo Cementerio de la Guarnición). En las Kunstwerke me encantó sobre todo la obra EIN-HEIT (U-NI-TY) del fotógrafo alemán Michael Schmidt. Michael Schmidt reúne distintas fotografías de las últimas seis décadas de la historia alemana. Junta fotografías de personas, arquitectura y fotos tomadas de documentos antiguos. Hay recortes de nazis, campos de concentración, arquitectura socialista, luchadores de la resistencia, comunistas, capitalistas, terrorismo de los años setenta – o sea, hay de todo. Como no hay títulos y las fotos comparten todas el mismo color gris, el observador nunca sabe de que se trata. En la imagen puede estar un asesino o una victima, se puede trata del sistema “socialista” o del sistema “capitalista” o incluso del sistema nacional socialista – eso te causa una sensación de inseguridad y de vértigo y te ánima de pensar sobre la historia más allá de los clichés.
Otra instalación que me encantó se encuentra en el antiguo Cementerio de la Guarnición: entre las antiguas lápidas sepulcrales y los árboles todavía sin hojas se escucha de repente una mujer cantando. Es una instalación del sonido de la artista Susan Philipsz que suena de vez en cuando de cuatro altavoces montados en los árboles. Escuchando esta voz en este ambiente, me entré una sensación de paz y consuelo impresionante.
Pero lo que más me gusto era ver la Auguststrasse llena de gente. Gente, esperando para poder entrar en los pisos privados (dónde también hay exposiciones), gente sentada fuera en las terrazas de las cafés disfrutando del primer sol de primavera y gente simplemente en las calles pasándose bien. Quizás será esta la mejor respuesta al lema algo pesimista de la exposición...

1 Comments:
Parece que ya os ha llegado la primavera al norte!
Bonita foto: es todo menos pesimista.
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